Equipos de MAGRE y Espiritualidad de Cáritas Panamá se reúnen en Bogotá para impulsar acciones en la región
16 de marzo de 2026
“Misericordia quiero, no sacrificios”
J. Sarsaneda del Cid / 030426-1
En octubre de 2025 fallecieron ahogadas dos niñas en la Comarca Ngäbe-Bugle, llevadas por la corriente de un río, al intentar regresar a su casa desde la escuela. Es un “cuadro” que se repite desde hace mucho tiempo. Según estudios hechos por instituciones educativas, en los últimos 25 años han fallecido ahogadas unas 70 personas, en su mayoría estudiantes, por cruzar ríos sin puentes. Según las personas de las comunidades, hace por lo menos 30 años que están solicitando la construcción de zarzos para evitar esas muertes.
A principios de enero de este año el gobierno anunció que se construirían los primeros 50 zarzos en la Comarca Ngäbe-Bugle. El señor presidente anunció que serían cien zarzos. Es una forma de responder al cuidado de los niños en dicha comarca, insistió. Está bien, pero hay algo que no entendemos: los cincuenta zarzos costarán -dijo- 18 millones de dólares, hablaban de 6 mil dólares el metro cuadrado.
Con poca matemática que sepa uno, los resultados no nos satisfacen: Cada zarzo costará ¿360 mil dólares? ¿Será cierto? ¿O son los cien zarzos? Saldrían por 180 mil cada uno. ¿Es correcto esto? ¿De qué están hechas estas construcciones? ¿Qué compañías van a construirlos? ¿Se han hecho las consultas pertinentes con las comunidades?
Porque no sólo es cuestión de matemáticas, sino que las empresas seleccionadas (sin licitación, “para no demorar más las construcciones”) están acusadas o investigadas por diversos problemas judiciales. ¿En qué quedamos? ¿Quién investiga? ¿Quién supervisa?
Tenemos que reflexionar sobre estas cosas, no dejarnos convencer fácilmente con palabras y promesas. Hay que analizar, pensar, buscar.