Ahora comenzamos a “celebrar” los 50 años de la firma de aquellos tratados. ¿Cómo evaluar este medio siglo? No es el lugar para hacerlo, pero podemos preguntar algo.
En primer lugar, no olvidar la historia. Mi tía María siempre me recordaba: “Yo vi soldados gringos entrar en nuestras casas en 1918; estuve en las protestas de 1925; participé en manifestaciones en contra del tratado Filós-Hines de 1947; estuve en las protestas de enero de 1964” (yo también, añadía). O sea, toda una vida luchando por la soberanía panameña en esa franja de tierra tan valiosa y tan codiciada. Igual que miles de panameños durante el siglo 20. ¿Lo olvidamos en las escuelas?
En segundo lugar, el mérito de que tengamos el Canal no es sólo de Torrijos ni de los negociadores, también es de ellos, pero principalmente es del pueblo que luchó y dio su sangre por ese territorio. POR ESO hay que hacer realidad -todavía no lo es- eso de el Canal es y debe ser para los panameños. ¿Por qué no ha sido así?
En tercer lugar, es triste ver que, luego que durante casi cien años, nuestra tierra fuera pisoteada y vejada por tantos soldados gringos, ahora, cuando supuestamente somos soberanos en todo el territorio, siguen llegando dichos soldados a mandar, a atropellar, a insultar, CON LA ANUENCIA de los gobiernos, que tratan de disfrazar esa presencia con memorándums de “entendimiento”, con acuerdos chuscos y con sonrisas miedosas. Ahora resulta que el tratado de Neutralidad (1977) es un “escudo” de la política gringa y que el Canal lo “compramos” por un dólar. ¿Por qué dejamos que se burlen así de nosotros?
En cuarto lugar, ¿realmente la antigua zona del canal ha sido PARA los panameños? ¿Por qué hay tantos edificios y terrenos desocupados, echados a perder, abandonados, sin mantenimiento? ¿Qué se pretende con ellos? En 2027, el Estado panameño recibirá 3,600 millones de dólares de parte del manejo del Canal, ¿cuándo sabremos en qué se utiliza ese dinero?
María Lombardo Grimaldo (mi tía María) logró llegar al año 2002 y “entrar” en la antigua zona del canal, murió en paz a los 102 años… pero, todavía no somos realmente soberanos en esa tierra sagrada…