La pregunta ahora es: ¿Qué gana EEUU manteniendo un bloqueo criminal que ya dura 65 años, que ha sido rechazado por el 99% de la ONU, y que el único producto real ha sido hacer sufrir al pueblo? Cuba tiene recursos minerales importantes, además de una posición geográfica privilegiada que la han hecho apetecible por EEUU desde principios del siglo 19. Si repasamos la historia, veremos claramente que ese pedazo de tierra en medio del Caribe es clave para el control del continente. La Enmienda Platt y las ocupaciones gringas, lo mismo que las injerencias soviéticas, lo explican. Obama restableció las relaciones diplomáticas, con la mediación del Papa Francisco y hubo una mejoría de la situación. Llega Trump y las cosas empeoran como nunca.
¿Quién sufre? El pueblo cubano. ¿Quién pasa páramos? El pueblo cubano. ¿Quieren que el pueblo derroque al gobierno? Si el pueblo quisiera, ya lo hubiera hecho.
Un pueblo que ha ayudado generosamente a 165 países (incluso a EEUU), que ha formado 31 mil profesionales de la salud de 105 países, no es un pueblo ni tonto ni egoísta y no merece que se le maltrate de esa manera. Un país que, actualmente tiene 24 mil colaboradores en 56 países, no merece que se le impida vivir en paz. La guerra de Trump a Cuba sólo se explica por el egoísmo criminal y el orgullo absurdo de gente que -como Trump y Rubio- sólo quieren hacer daño y, por supuesto, robar.
No queremos ser parte de este crimen. No se puede invocar la “libertad” para Cuba mientras se asesina inmigrantes en EEUU y se trata de la forma más arbitraria y cruel a quienes buscan una vida quizás mejor en aquel país.
Si callamos, seremos cómplices del sufrimiento de un pueblo que ya ha pasado por muchas dificultades. Nuestra palabra en contra de ese bloqueo de 55 años tiene que escucharse.